domingo, 19 de agosto de 2012

Croissant

Tras salvarse Viena de los constantes ataques del Imperio Otomano se originó este bollo con forma de luna creciente, (de ahí su nombre, croissant derivado francés de la palabra italiana crescendo) símbolo otomano, para celebrar su victoria.

Ésta es una de las varias leyendas e historias que dan origen al croissant, pero lo que si está demostrado es que es un bollo que no puede faltar en nuestras panaderías. Con gran sabor, y más o menos fácil de elaborar, el croissant nos dejará un maravilloso sabor de boca, y más recién hecho con esfuerzo.

Ingredientes:

- 500g de harina de fuerza.

- 75g de azúcar blanco.

- 2 huevos.

- 250g de mantequilla.

- 25g de levadura fresca.

- 5g de sal.

- 75 ml de agua.

- 75ml de leche.

Tal y como os dije en la receta del Meronpan, os recuerdo que la levadura fresca podéis adquirirla en cualquier panadería.

Modo de elaborar nuestros Croissants:

1.- Empezamos tamizando 125g de harina en un bowl grande. La mezclamos con la levadura, añadimos el agua tibia y mezclamos hasta elaborar una amsa uniforme y sin grumos.

2.- Tras elaborar la masa y hacerla una bola, la dejamos fermentar con agua hasta que se forme una "esponja".

3.- Tamizamos el resto de la harina, la mezclamos con la sal y el azúcar, formamos un volcán y mezclamos con la leche, los huevos y 50g de mantequilla a temperatura ambiente.

4.- Amasamos todo unos 10-15 minutos, añadimos la "esponja" y volvemos a masar otros 10 minutos hasta que veamos que se ha incorporado la "esponja" totalmente en la masa formando una sola. 

5.- Hacemos dos cortes en forma de cruz sobre la masa hecha una bola y dejamos fermentar el tiempo que necesite. Entre 10 minutos y 1 hora entera. Para saber si la masa ha terminado de fermentar, recordad, que tenemos que meter un dedo, su la marca se queda ha finalizado, en cambio, si vuelve a hincharse desapareciendo la marca, quiere decir que aun le queda.

6.- Estiramos la masa con forma de cuadrado, untamos los 200g de mantequilla y cerramos como si de un sobre se tratase, llevando las puntas al centro.

7.- Pasamos a aplanar la masa con un rodillo hasta que sea tres veces más larga que ancha. Una vez logrado nuestro objetivo, doblamos la masa por la parte superior hasta un poco más de la mitad, y por la parte inferior tapando la superior. Volvemos a pasar con el rodillo y repetimos el mismo paso unas 4-5 veces.

8.- Ahora vamos a cortar triángulos isósceles y enrollamos desde la base. Le damos forma de cuernos o los dejamos normales, como más os guste.

9.- Metemos al horno a 200ºC hasta que se dore o turre la parte superior. Y si queremos pasamos los croissants de vez en cuando con huevo batido para dar brillo.

Ya solo nos queda sacarlos y disfrutar de un bollo, símbolo nacional francés para los paladares más exigentes. Suaves de sabor pero que perdura por bastante tiempo. Dulces, pero sin empalagar. En definitiva, mi bollo favorito.


Et voilá

2 comentarios:

  1. No tenia ni idea de que su origen fuera Vienes, que morro como se lo han atribuido los franceses, en fin venga de donde venga siempre está buenisimo
    Besotes Xavi

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    Respuestas
    1. La "leyenda" data de la época en la que Viena formaba parte del Imperio Francés por lo que supongo que se le podrá atribuir a Francia, al menos eso creo jajaja.

      ¡Muchas gracias por comentar! ¡Un saludo!

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