sábado, 3 de mayo de 2014

Spanisch Börtli


¡Me debéis una! Ni os imagináis todo lo que me ha costado encontrar una receta para hacer este maldito pastelito... Y va en serio, he tenido que traducir tres recetas diferentes del alemán, sueco y francés con la ayuda de Google Translator y lo poco que sé de cada idioma... Ahora os cuento por qué:

El Spansich Börtli es un dulce típico de la ciudad suiza de Badén, a la frontera con Francia y Alemania. Aunque no hay evidencias históricas se cree que un pastelero español llevó este dulce a la ciudad, causando sensación. Los criados de las grandes familias que vivían en Zúrich se veían obligados a caminar 3 o 4 horas de noche para llegar a la panadería a primera hora y que sus "señores” los tuviesen encima de la mesa al despertar.  Con la llegada del ferrocarril se acabaron estos tortuosos paseos hasta Badén permitiendo a los criados llegar en apenas una hora. Es por eso que este ferrocarril fue bautizado como Spanisch Börtli Bahn.

Aunque la receta original se perdió los pasteleros de la ciudad consiguieron recrearla rellenándolos de mazapán, azúcar y crema de avellanas. Pero un reciente descubrimiento ha hallado en un libro de recetas alemán, no muy lejano a la época del panadero, la supuesta receta original que es la que hemos utilizado en el post de hoy.


Ingredientes:


- Una placa de masa de hojaldre. (En el libro se especifica cómo hacerla pero nosotros vamos a ahorrarnos un poco de trabajo)

- 100g de avellanas.

- Mermelada de albaricoque.

- Azúcar.

- Azúcar glacé.

- 1 huevo ligeramente batido.


Elaboración:


Lo primero que haremos será tostar las avellanas en el horno. Para ello las deberemos de pelar y esparcir en una bandeja que posteriormente introduciremos en el horno (previamente precalentado) a 220ºC hasta que veamos que la avellana se ha tostado. Nunca las había probado de este modo pero hay que admitir que están muchísimo más ricas. A parte de algo blanditas sueltan un dulzor especial y su sabor es más potente.

Extendemos la masa de hojaldre sobre una superficie enharinada. Untaremos abundante mermelada de albaricoque (es muy suave por lo que casi no se aprecia después, es por eso que conviene tener mano suelta...) y esparciremos sobre ella las avellanas tostadas, pero solo hasta la mitad. Esa mitad que hemos dejado sin avellanas la usaremos como superficie.

Cortamos en porciones y las situamos sobre una bandeja con papel de horno para que no se peguen. Como el horno ya estará precalentado de anterioridad solo tendremos que untar las porciones con un huevo ligeramente batido y meter la bandeja al horno a 180ºC hasta que veamos que empiezan a dorarse. Una vez los hayamos sacado del horno solo quedará espolvorearlos con azúcar glacé.


Este es el desayuno con el que sorprenderé mañana a la señora de la casa por el Día de la Madre junto con un ramo de flores, zumo de naranja y un cafecito portugués que tanto le gusta. ¿Y vosotros? ¿Habéis pensado ya qué regalar a la vuestra?

http://ocioalplato.com
31 de Mayo, 1, 7 y 8 de Junio

1 comentario:

  1. Parece que has movido la posición de la R. Bord en vez de brod.

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